La importancia social de la ortografía


La ortografía es compañera inseparable de la escritura, así como de la lectura, ya que para descifrar lo escrito es preciso conocer el código ortográfico. El conocimiento y el dominio de la ortografía resultan imprescindibles para asegurar la correcta comunicación escrita entre los hablantes de una misma lengua, al garantizar la adecuada creación e interpretación de textos escritos. No es un simple adorno, sino condición necesaria para el completo desarrollo de la persona, como individuo y como ser anclado en la sociedad, en la medida en que la escritura es hoy fundamental como soporte del conocimiento y como instrumento de comunicación. La ortografía ocupa así un lugar esencial en el sistema educativo, puesto que es indisociable de la adquisición de las destrezas básicas de la lectura y la escritura, indispensables en la formación elemental de todo ciudadano.

La ortografía es, además, un bien social porque, mediante su concurso, las lenguas alcanzan la máxima expresión de una unidad que se extiende por encima de todas las variaciones geográficas, sociales y situacionales. Gracias a la existencia de una ortografía común leemos los textos de autores de muy diversas áreas geográficas como si tuvieran una misma voz. La unidad ortográfica constituye, pues, el soporte más visible del sentimiento de comunidad lingüística y cultural entre países que se expresan en una misma lengua y, en dimensiones que no son difíciles de imaginar, facilita las relaciones sociales, políticas y económicas.

Por todo ello, las sociedades, que comprenden las profundas repercusiones de la adecuada alfabetización de todos sus miembros, conceden a la ortografía una importancia singular, y su correcto dominio se halla asociado a connotaciones positivas. Es la propia sociedad la que recompensa a quienes dominan esta disciplina con una buena imagen social y profesional. Y, en el lado opuesto, es también la sociedad la que valora como faltas los errores ortográficos y quien sanciona a las personas que muestran una ortografía deficiente con juicios que afectan a su imagen y que pueden restringir su promoción académica y profesional.

Fuente: Ortografía de la Lengua Española. RAE. (2010).
Imagen de Daniel Dan outsideclick en Pixabay.

Mayúsculas en títulos

Esta norma debe aplicarse a los títulos de todas las obras de creación, incluidas aquellas pertenecientes a épocas en las que, por no estar aún fijadas las normas ortotipográficas, era habitual aplicar la mayúscula más allá de la palabra inicial.


Un creador de contenido para la Liga de Videojuegos Profesional México, se acercó y me preguntó: «¿Por qué en los títulos de las canciones se escriben todas las palabras con mayúscula inicial?». Le contesté que era un error, que no es correcto escribir así los títulos de canciones. Me fui de volada a Spotify y me encontré con la cruda verdad. La imagen adjunta les dirá todo.

Spotify

Nuestra sagrada Ortografía de la lengua española, en su apartado (4.2.4.8) dedicado a las Denominaciones relacionadas con la actividad intelectual o cultural del hombre, dice clarito clarito:

«En español, se escribe con mayúscula inicial únicamente la primera palabra del título de cualquier obra de creación, sea esta de la naturaleza que sea (libros, cómics, películas, cuadros, esculturas, piezas musicales, programas de radio o televisión, etc.), mientras que el resto de las palabras que lo componen —salvo los nombres propios o las expresiones que, por su naturaleza, exijan la mayúscula— deben escribirse con minúscula: Asesinato en el Comité Central, Cabaret, Cien años de soledad, El estrangulador, La familia de Pascual Duarte, Mujeres al borde de un ataque de nervios, La familia de Carlos V, Mujer con espejo. Cuando la obra presenta dos títulos alternativos, normalmente unidos por la conjunción o, la primera palabra del segundo título también debe escribirse con mayúscula inicial: Bearn o La sala de las muñecas.

La cursiva obligatoria en la escritura de los títulos de obras de creación (v. cap. III, § 3.4.8.2.3) delimita ya claramente su extensión, por lo que debe evitarse escribir con mayúscula todos los elementos significativos del título, como se hace en inglés; así, lo correcto en español es escribir Diccionario de la lengua española, y no ×Diccionario de la Lengua Española.

Esta norma debe aplicarse a los títulos de todas las obras de creación, incluidas aquellas pertenecientes a épocas en las que, por no estar aún fijadas las normas ortotipográficas, era habitual aplicar la mayúscula más allá de la palabra inicial; así, debe escribirse Libro de buen amor o Divina comedia, en lugar de ×Libro de Buen Amor o ×Divina Comedia, como ha sido normal hasta ahora. El artículo que antecede a la mención de ciertas obras de creación no siempre pertenece al título y, en ese caso, debe escribirse con minúscula y en redonda; así ocurre en casos como la Odisea, la Ilíada o la Divina comedia.

Cuando se cita o transfiere un título de otra lengua a un texto en español, puede seguirse sin más la norma española y escribir con mayúscula inicial únicamente la primera palabra: Cavalleria rusticana, Lost in translation, Manhattan transfer, Pulp fiction, West side story, Un chien andalouNo obstante, podrán respetarse, si se conocen, las reglas que rijan en la lengua en la que esté escrito el título».

Escribir mayúsculas en las palabras principales del título de cualquier obra, es una mugrienta imitación tercermundista que erróneamente se aplica a los títulos en español, copiada a los estadounidenses, y como otra consecuencia más de la globalización, está sumamente arraigada en la manera de escribir porque nuestra cultura del idioma es tan débil como una oblea sin Nutella.

Espero que este pequeño artículo haya despejado las dudas de cómo debemos escribir los títulos. Dale «Me gusta», compártelo con los que más quieres.